| |
El Álbum del Centenario, «La Viti-Vinicultura Argentina», se transformó en el punto de partida que dejó testimonio de las particulares características de 1910.
Allí manifiestan:«…era una necesidad suprema presentar los documentos que patentizaran los entretelones de la vitivinicultura argentina, que la proyectaran, acercándose a la verdad, valiéndonos de la fotografía, tratando de reproducir los planteles de vid, las enormes bodegas, las poderosas maquinarias, los esfuerzos traducidos en hierro y ladrillo, el trabajo de la viña y en las fábricas, evocando el ambiente de los grandes centros productores y sacando del anónimo a los valientes obreros de esta labor que es timbre de orgullo para la República, como fuente de bienestar, de riquezas y de desarrollo económico». |
 |
|